5.27.2009

Antes existia un mar
ahi estabamos juntos
buscando en la niebla algo de luz
Sin quererlo
o sin saberlo
podiamos beneficiarnos con esta aventura,
aun
con los ojos cubiertos
por que ahora sé, que este tapado de piel
es prestado
y que de los lobos que pelean en mi vientre
solo ganará
él que yo alimenté.

5.11.2009

Nadie nos vio, nadie nos veia en esos años, nadie sabia de nosotros y podiamos correr por avenida de mayo, ansiosos o desesperados, no llegar. Nadie te vio recogerte el pelo y colgarte fragancias, nadie me vio detenerme en el medio de la calle, desafiante y atarme los cordones con la misma importancia con la que se salva una vida.
Nadie nos vio sentarnos en la vereda mirando a los otros, entrar y salir de los restorantes aflojandose los cintos y a las señoras regordetas, nadie las vio, excepto nosotros, rascarce desenfrenadamente la entrepierna, y vos que reias, invisible, te reias conmigo de lo que no eramos, de a donde no estabamos. Y volviamos a las barriadas dormidos abrazados en algun colectivos, con olor a tabaco, con olor a alcohol, con el desenfando a cuestas, necesitados de no ser lo que eramos, o de no ir a donde ibamos, podiamos invisibles ir aal teatrio para no entrar, rozarnos las manos y mirarnos como haciendo eso, como teniendo eso, en medio de la calle, ante la mirada en la vidriera de los otros, siempre los otros.

5.09.2009

Otro, de esos que no paran de volver.-

Creo que soy un típico producto de nuestro tercer mundo, en que la profesión de escritor merece casi siempre una mirada de reojo y una sonrisa de colmillo; supongo que fui condicionado por mi tiempo, por el hecho de que escribir era un “sur plus”, un lujo de nene de papá o directamente de loco lindo; en todo caso pienso que la distancia y los años acendraron una tendencia natural a la soledad.”

Julio Cortazar.
“Papeles Inesperados”